CÓMO SE FABRICA AL NARCISISTA

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  COMPRAR Este capítulo aborda la vida de Juan Carlos I como un ejemplo excepcionalmente revelador de cómo determinadas condiciones vitales, educativas e institucionales pueden adiestrar a un individuo en la construcción de una personalidad narcisista. No se trata de un juicio moral ni de un diagnóstico clínico, sino de un análisis estructural: la observación de un entorno que reúne, de forma casi perfecta, todos los factores que la psicología identifica como facilitadores del narcisismo. A lo largo del primer capítulo se examinan las circunstancias que rodearon su infancia, su socialización política, su educación fuera de la vida común y su desarrollo dentro de un sistema de privilegios, impunidad y adoración constante. La ausencia de consecuencias reales, la idealización permanente, la excepcionalidad legal y simbólica, así como el blindaje institucional y mediático, conforman un ecosistema psicológico cerrado donde el yo no se confronta con límites, culpa ni responsabilidad comp...

UNA POESÍA INSPIRADA EN AMORES PLATÓNICOS

En el jardín de mi alma florece el fuego,
una pasión intensa que no tiene sosiego.
Es un amor platónico, un sueño inalcanzable,
que me consume el corazón y me hace vulnerable.

En mis noches solitarias, suspiro por ti,
navego entre ilusiones que no puedo omitir.
Tu belleza es un faro que guía mi andar,
pero sé que en este mundo no puedo aterrizar.

En cada mirada, encuentro un abismo sin fin,
donde se mezclan el éxtasis y el dolor sin confín.
Eres un imposible, una estrella inalcanzable,
y en cada latido siento que mi amor es inmutable.

Anhelo tus caricias, tus labios y tu piel,
pero solo puedo soñarte, en un mundo irreal.
La pasión arde en mi pecho como un fuego eterno,
y el dolor de tu ausencia se torna mi invierno.

Tu imagen se despliega en mis pensamientos,
y alimenta mi alma de dulces tormentos.
Pero sé que este amor, tan bello y trascendental,
es solo un sueño efímero, un anhelo irreal.

El amor platónico, como un suspiro en el viento,
enciende mi ser, me consume por dentro.
Es un fuego ardiente que me llena de agonía,
pero también es un faro que guía mi poesía.

Así, en la dualidad de la pasión y el dolor,
vivo este amor platónico, mi eterno clamor.
Y aunque no pueda tenerte en mi realidad,
en mi corazón serás un amor de eternidad.

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